En este libro se recoge una reflexión sobre el matricidio y la sumisión inconsciente.
Para muchas autoras (y autores) hay una urgente necesidad de sacar el tema del matricidio, pues la carrera de destrucción, de violencia y de muerte que está llevando a la Humanidad al desastre, tiene relación directa con este matricidio que está en el origen de nuestra sociedad.
La dimensión libidinal del matricidio, ya apuntada por L. Irigaray (1981), que se corresponde con la anulación social de la madre (V. Sau) y con la inexistencia de un imaginario simbólico materno (L. Muraro, L. Melandri), nos remite al bloqueo de los deseos de las criaturas, a su abandono y a su sufrimiento; pues la madre patriarcal libidinalmente aséptica, la madre robotizada y despiezada podrá, en el mejor de los casos, atender las necesidades de la criatura que carece, pero no saciar sus deseos.
Entender la vida como una producción deseante en lugar de cómo una resignada carencia (Deleuze y Guattari, 1972) es clave para imaginarse una civilización no patriarcal: puesto que la carencia y la necesidad llevan a la competencia y a la propiedad; y el deseo, a la búsqueda del bienestar y al apoyo mutuo.
La conversión del deseo en carencia es también la clave para organizar la servidumbre voluntaria (E. de La Boëtie, 1550). Al impedir sus deseos, la criatura entra en la espiral de la carencia y del miedo a carecer, en donde las relaciones de tú a tú entre los amantes se transmutan en relaciones de sumisión/autoridad (A. Moreno, 1989). El estado de carencia está, casi inevitablemente, seguido del estado de sumisión.
Por eso se mata a la madre entrañable cuyo propio deseo sacia y alienta los deseos de las criaturas. Y se mantiene oculto este crimen para que no se sepa lo que había antes de la devastación: la verdadera condición de la criatura humana, con una enorme carga libidinal en armoniosa interpenetración con la madre, sin rastro de tanatismos ni de narcisismos ni de edipos innatos.
Por eso se ha dicho (V. Sau, 1992) que El Crimen de la Madre es el Secreto de la Humanidad. Y cuenta la autora de este libro, que cuando lo descubrió y descubrió a la madre entrañable, se encontró con la otra parte del Secreto, escondido precisamente en las entrañas maternas: que el Paraíso existe, que la ciencia del bien y del mal es accesible, y que los deseos de las criaturas se pueden saciar.
>>> Enlace de descarga del libro.
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1 Firme aquí:
Justo ando estos meses leyendolo, pues lo compré en Sevilla a las escuelitas libres que habian puesto un puesto y una charla. Me encantan los textos de esta mujer. Tambien me ha dejado una amiga hace poco El bebé es un mamífero de Michael Odent y me ha gustado bastante. Saludos!!
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